Cómo ser un mejor padre de tenista

Consejos para ayudar a los padres de jóvenes tenistas (Asociación Argentina de Tenis-AAT)

Introducción

Distintas investigaciones han demostrado que el tenis es uno de los deportes más saludables y que menos lesiones puede producir a los jóvenes que lo practican. El tenis es un deporte para toda la vida, fomenta la autoconfianza y la autoestima, enseña a ser disciplinado y a respetar a los demás. Pero, por sobre todo, el tenis es una excelente manera de realizar ejercicio físico y divertirse al mismo tiempo.
En la actualidad hay más chicos que nunca jugando al tenis en todo el mundo. Sin embargo, hay una gran diferencia entre aprender los golpes básicos para jugar como pasatiempo y competir al máximo nivel.
Los deportes de competición individuales, como es el caso del tenis, generalmente enseñan a los jóvenes a esforzarse al máximo, a aprender a controlar el estrés, a competir bajo presión y a poner a prueba el equilibrio emocional y físico de los deportistas. Pero, al mismo tiempo, pueden crear una serie de presiones que, de no tratarse adecuadamente, pueden ser perjudiciales para los jóvenes.
En algunos casos, el tenis de competición puede ser especialmente difícil tanto para los padres como para los hijos, ya que hay muchos factores que influyen sobre el ambiente competitivo y que son nuevos para todos.
Para los padres, el tenis de competición puede llegar a ser una experiencia difícil, especialmente si no han sido jugadores de competición en su juventud.
Para los jóvenes, a menudo pueden surgir problemas porque las experiencias que supone el tenis de competición parecen estar fuera de su control y por encima de sus habilidades.
Es lógico que usted, como padre o madre, quiera ayudar a su hijo a dominar esta nueva situación de la misma forma que lo hace en otras actividades como el colegio, los amigos o la familia, entre otras. Quiere que su hijo sea feliz, que se divierta y que aprenda a jugar al tenis hasta un nivel razonable. No cabe duda de que ésas son las principales razones por las que lo animó para que empezara a practicar deporte. Usted sabe que no es fácil ser un buen padre y que es incluso más difícil ser un buen padre de un tenista que se dedica a competir. No es fácil, entonces, saber lo que es mejor para ayudar a su hijo ni cómo ni cuándo hacerlo.
Existen muchas cuestiones para preguntarse, pero es complicado saber a quién consultar y, para muchas de ellas, no hay respuestas o consejos claros.
Muchos de los problemas surgen porque los padres no están seguros de cuál es la forma de ayudar a sus hijos y, entonces, usan su instinto natural. Cuando hacen esto, normalmente se equivocan más que acertar. Curiosamente, varios estudios han demostrado que el apoyo y el interés de los padres son cruciales para que el chico siga jugando al tenis. Pero también han demostrado que una gran parte del estrés físico y emocional que afecta a los jóvenes tenistas lo causan sus padres.
Las consecuencias de una presión excesiva en el tenis juvenil son siempre negativas y, a menudo, producen el abandono o "queman" a los tenistas. Además, la presión innecesaria de los padres sobre un hijo también puede deteriorar el vínculo padre-hijo.
La realidad es que los padres juegan un papel muy importante en la actividad tenística de su hijo independientemente de su nivel de juego. Por eso, los padres necesitan "entrenarse" para cumplir adecuadamente su papel en este equipo. De ahí que hayamos escrito estas páginas para ayudarlo a usted, padre o madre, a que sepa actuar en medio de este difícil y, en ocasiones, confuso mundo del tenis de competición.
Hemos escrito este material para informarlo y aconsejarle sobre la mejor manera de ayudar a su hijo para que ambos puedan disfrutar del tenis.
Esperamos que encuentre útil esta información para su tarea como padre de tenista.



Los padres y el tenis como deporte

o Céntrese fundamentalmente en el rendimiento (cómo jugó) en lugar de centrarse únicamente en los resultados de los partidos.
o Premie el esfuerzo/trabajo duro antes que el éxito. EVITE premiar sólo los resultados.
o Recuerde la idea de que el tenis es sólo un deporte, y considérelo como preparación para la vida. EVITE pensar que el tenis es más importante que la vida, por ejemplo considerando que es más importante que el colegio.
o Como padre de un tenista, intente comprender y compartir las presiones emocionales y la complejidad del deporte. EVITE menospreciar las presiones de un deporte individual como el tenis.
o Dé a su hijo responsabilidades que, con el tiempo, aumentarán su autoconfianza y su independencia. EVITE que dependa demasiado de usted.
o Esfuércese para que el tenis de competición sea una experiencia positiva, fundamentalmente desde la perspectiva del desarrollo de la persona. Enfatice los aspectos importantes tales como la deportividad, la ética, la mejora personal, la responsabilidad y una actitud positiva sobre los demás. Al hacerlo, comparta con su hijo una motivación saludable para la práctica de este gran deporte. EVITE que el entrenamiento y la competición se conviertan en una experiencia negativa para usted o para su hijo.
o Comprenda que los niños no sólo tienen derecho a participar en el tenis, sino también en la elección de no participar.
o Haga saber a su hijo que se preocupa por él y que está a su lado si necesita que lo ayude. EVITE estar demasiado inmerso en la actividad tenística de su hijo.
o Prepárese para escuchar y aprender. EVITE pensar que usted lo sabe todo sobre el tenis.



Los padres y sus hijos

o Esté preparado para ayudar y apoyar a su hijo especialmente cuando tiene problemas. EVITE usar el castigo y la falta de cariño, afecto y amor como medios para que su hijo se esfuerce más o juegue mejor.
o Haga que su hijo se sienta valorado y refuerce su autoestima, especialmente cuando pierda un partido. EVITE criticar los resultados de su hijo.
o Deje en claro que su hijo es el que juega y, si él quiere, usted verá el partido y lo animará. EVITE decir "hoy jugamos", como si usted fuera a entrar a la cancha también.
o Reconozca los méritos de su hijo en el tenis, pero mantenga los pies sobre la tierra siendo realista. EVITE subirlo a un pedestal.
o Enfatice el hecho de que "ganes o pierdas, te quiero igual". EVITE enfadarse o tratar a su hijo de manera distinta cuando pierda un partido.
o Asista a todo el partido y mantenga la calma tanto en situaciones positivas como negativas para mostrarle a su hijo que, independientemente del resultado, usted se interesa y valora su esfuerzo. EVITE irse de un partido porque su hijo no está jugando bien.
o Pregunte: "¿Cómo fue el partido?", "¿Cómo jugaste?", "¿Disfrutaste?". Estas son preguntas que demuestran que usted se preocupa por su hijo y por cómo jugó y si se divirtió en lugar de preguntar por el resultado. Cuando su hijo vuelva de un partido EVITE preguntar: "¿Ganaste?". O EVITE que su hijo entrene demasiado y se "queme". No olvide que su hijo aún está creciendo.
o Ayude a su hijo (económicamente y de cualquier manera), demostrándole que se complace con ayudar a que su hijo juegue al tenis. EVITE aumentar el sentimiento de culpabilidad de su hijo haciéndole ver que le debe a usted el tiempo, el dinero y los sacrificios que usted ha hecho.
o Intente motivar a su hijo para que sea independiente y piense por sí mismo. EVITE hacer de entrenador desde el alambrado.
o Cuando su hijo pierda un partido, hágale ver que sólo se trata de un partido de tenis. Por malo que fuera el resultado, el mundo no se acaba y el sol saldrá de nuevo al día siguiente. NUNCA abusos físicos o verbales sobre su hijo.
o Intente ser honesto cuando hable con su hijo sobre cómo juega al tenis. EVITE decir mentiras.
o Anime a su hijo a hacerse responsable de sus victorias y de sus derrotas y a enfrentarse a la realidad de un partido y de sus comportamientos (por ejemplo, "la cancha era la misma para los dos"). El objetivo fundamental ha de ser, independientemente de las condiciones, ayudarles a que intenten hacerlo lo mejor que puedan. Entonces siempre serán "verdaderos campeones". EVITE poner excusas ("la cancha era demasiado lenta", "el contrario tuvo suerte", echar la culpa al arbitro, etc.).
o Muestre su interés por el tenis de su hijo asistiendo de vez en cuando a algunos de sus partidos. Pero EVITE estar presente en todos y cada uno de los entrenamientos y de los partidos.
o Deje que el entrenador decida cuanto debe entrenar su hijo. EVITE criticar a su hijo porque no juega más al tenis u obligarlo a entrenar más. Recuerde que, cuando se trata del entrenamiento, la calidad es más importante que la cantidad.
o Comprenda los riesgos y esté atento a los síntomas de estrés (somnolencia, conducta hipercrítica, "robar pelotas en los partidos", etc.). EVITE ignorar las expresiones de inseguridad y ansiedad de su hijo que se produzcan de su participación en el deporte de competición.
o La única expectativa que debe tener de la actividad tenística de su hijo es que ésta pueda ayudarle a convertirse en una mejor persona y en un mejor deportista. El resto será una bonificación. EVITE asumir o esperar que su hijo llegue a ser un jugador de tenis profesional de gran éxito.
o Anime a su hijo a tomar parte de otros deportes para que conozca a más gente y participe en otras actividades. EVITE obligarlo a jugar sólo al tenis.
o Compare el progreso de su hijo con sus propias habilidades y objetivos. EVITE comparar el progreso de su hijo con el de otros chicos.
o Intente motivar a su hijo de manera positiva y amable (por ejemplo, usando refuerzos positivos). Una relación de cinco comentarios positivos por cada comentario negativo es un buen procedimiento para motivar adecuadamente a su hijo. EVITE abusar o ser sarcástico para motivar a su hijo.
o Asegúrese de que su hijo respete los principios de deportividad, buen comportamiento y ética. EVITE pasar por alto los malos modos de su hijo ("robar pelotas", usar malas palabras o tratar a los demás con poco respeto) u olvidar aspectos importantes del desarrollo de su hijo por dar prioridad al tenis. Si su hijo se porta mal, usted tiene que estar atento e intervenir inmediatamente si la conducta es inaceptable.
o Premie a su hijo por lo que es como ser humano, no como tenista. EVITE relacionar algunos privilegios especiales, premios, etc., al hecho de ganar un partido.
o Comprenda que usted y su hijo necesitan tener otras áreas de interés y que a menudo necesitarán descansar del tenis. EVITE discutir o dedicar mucho tiempo a hablar de tenis con su hijo.
o El bienestar y la felicidad de su hijo son lo más importante. EVITE que el tenis de su hijo se convierta en algo más importante para usted que su propio hijo.
o Comprenda que los tenistas necesitan algo de tranquilidad para cuando pierden un partido. Una palmada cariñosa en la espalda o una frase de ánimo a menudo son suficientes cuando el jugador sale de la cancha. Luego, cuando esté más calmado, ya podrá comentar el partido con él. EVITE obligar a su hijo a que hable con usted inmediatamente después del partido.
o Tome en serio las lesiones de su hijo y, en caso de duda, consulte con su médico. No ignore los dolores y las sensaciones de malestar y nunca obligue a su hijo a jugar cuando esté lesionado.
o Haga saber a su hijo que usted está dispuesto a llevarlo a los torneos y a los entrenamientos. EVITE insistir en acompañar a su hijo a cada partido y a cada entrenamiento.



Los padres

o Intente dar una imagen positiva de alegría, calma y relajación durante los partidos. EVITE mostrar emociones negativas pareciendo nervioso o enojado junto a la cancha cuando, por ejemplo, su hijo comete un error tonto.
o Mantenga su sentido del humor e intente disfrutar viendo a su hijo jugar al tenis. EVITE comportarse de forma negativa o ser excesivamente crítico. Comprenda que es necesario tener un gran control emocional para ser un buen padre de tenista.
o Manténgase en su papel de padre. EVITE intentar ser el entrenador de su hijo (por ejemplo, discutiendo la estrategia, la técnica, etc.).
o Viva su propia vida aparte del tenis. Recuerde que usted también tiene necesidades personales. No las olvide por completo. EVITE vivir algunos de sus sueños no cumplidos a través del tenis de su hijo.
o Reconozca y sea generoso en el aplauso del rendimiento y el esfuerzo de los contrarios de su hijo. EVITE ignorar o criticar a los contrarios de su hijo.



Los padres, el entrenador de su hijo y otros

o Respete la experiencia del entrenador de su hijo. EVITE criticar sus métodos de entrenamiento.
o Asegúrese de que el entrenador mantiene una actitud correcta y que es positivo, motivador y que promueve los valores adecuados (consultar el Código Etico de la ITF para Entrenadores). EVITE que el entrenador sea demasiado negativo, orientado a los resultados, demasiado exigente o que haga entrenar excesivamente a su hijo, etc.
o Establezca líneas de comunicación claras e intente reunirse regularmente con el entrenador de su hijo para preguntarle sobre la evolución del chico y comentar sus objetivos comunes y su desarrollo emocional. NO EVITE encontrarse o hablar con el entrenador de su hijo.
o Comprenda que el entrenador de su hijo es un profesional calificado que puede ayudar a su hijo en muchos aspectos, tanto en el tenis como fuera de él, y que también puede ayudarle a usted a saber más sobre el tenis. Colabore con el entrenador ayudándole a que comprenda mejor la personalidad y los sentimientos de su hijo. EVITE pensar que el entrenador es un simple empleado o "tira pelotas" que únicamente tiene intensiones profesionales.
o Sea generoso y reconozca cuando el contrario de su hijo ha jugado bien. Intente tener buenas relaciones con otros padres, ya que se pueden ayudar entre ustedes. EVITE llevarse mal con otros padres o crearse enemigos entre los padres de los otros jugadores.
o Intente mantener un equilibrio entre su interés por el tenis y los intereses que tengan los otros miembros de la familia. EVITE desatender a los otros niños de la familia.



La importancia de fomentar la independencia y la madurez en su hijo

Todos los entrenadores y padres deben comprender que el inculcar una actitud profesional a los jugadores jóvenes es un largo proceso que requiere muchos años. Teniéndolo presente, debemos empezar a fomentar una actitud adecuada en este terreno a una edad muy temprana, por no decir desde el mismo momento en que inician el aprendizaje del tenis.
Naturalmente, las responsabilidades y las tareas que les asignamos tienen que estar conmensuradas a su edad. A continuación, vamos a examinar algunos aspectos que cabe perfectamente esperar de los jugadores en las distintas edades. Al ir aumentando sus responsabilidades y, en consecuencia, la confianza en sí mismos y su independencia, estamos cultivando la semilla de lo que más adelante será una actitud auténticamente profesional.



Jugadores de menos de 12 años

A esa edad deben:
o encargase de preparar sus cosas solos,
o meter todo lo necesario en la bolsa (raqueta, pelotas, camiseta de repuesto, botella de agua, etc.) antes del entrenamiento,
o ser siempre puntuales para la sesión de práctica,
o aprender las reglas fundamentales del tenis (la manera de contabilizar los puntos, la duración de las pausas entre puntos y durante los cambios de lado, etc.).



Jugadores de menos de 14 años

A esa edad deben:
o realizar un calentamiento correcto antes del entrenamiento o del partido, sin que se lo pida o tenga que controlarlos el entrenador
o adquirir buenos hábitos en cuanto al régimen de consumo de líquidos (que también deben mantener en las sesiones de práctica),
o enviar sus propios formularios de inscripción a los torneos,
o encontrarse sus propios compañeros de dobles,
o encargarse de llevar sus propias raquetas a encordar, indicar la tensión adecuada, etc.



Jugadores de menos de 16 años

En los entrenamientos:
Con o sin el entrenador presente, los jugadores de esta edad deben:
o garantizar constantemente la calidad y la intensidad de los entrenamientos (concentrándose y esforzándose al cien por cien),
o mantener el control emocional (tanto en los entrenamientos como durante los partidos de campeonato).
Durante los torneos:
Los jugadores deben:
o encargarse solos de reservar canchas y conseguir pelotas para practicar
o encargarse de pedir que los despierten por la mañana.
o observar por sí mismos a sus próximos contrarios.
o aprender buenos hábitos dietéticos (escoger los alimentos adecuados: muchas verduras y frutas, pasta, pescado, carne blanca; en caso necesario, ir a comprar buenos alimentos, en lugar de consumir "basuras")
o determinar cual es la forma más adecuada, en función a sus propias características personales, de prepararse para los partidos.
o colocar personalmente en la bolsa todo lo necesario para el partido (incluyendo apósitos para las ampollas, cordones de reserva para las zapatillas, barras de cereales y similares, una muda de reserva de "shorts", remera y ropa interior, rollo de cinta acolchada para mangos, toalla, etc.)
o encordar sus propias raquetas.
o cerciorarse de conocer perfectamente las características de los diversos tipos de torneos (juniors, satélites, etc.), el sistema de clasificación, el reglamento del torneo, y cerciorarse de conocer en detalle las reglas del tenis.
o informarse de cuándo tienen que disputar su próximo partido.
o evaluar su rendimiento en el partido

Frecuentemente, las tareas arriba mencionadas las realizan los padres o el entrenador, quienes piensan que ayudan al jugador. Aunque resulta conveniente que los padres o el entrenador ayuden a los jugadores de esas edades a realizar todas estas responsabilidades (con consejos, orientaciones, etc.), conviene recalcar que su objetivo ha de ser, siempre que sea posible, que el jugador dependa menos de ellos y pueda valerse por sí mismo. Recordemos que, aunque quieran, el entrenador, padre o similar no siempre podrán permanecer al lado del jugador.
Al aumentar gradualmente la gama de responsabilidades que deben asumir por sí mismos los jóvenes jugadores, fomentaremos y fortaleceremos su independencia y la confianza en sí mismos, y podremos inculcarles de manera natural una actitud profesional.
El objetivo final de los padres y de los entrenadores debe ser lograr que los jugadores dependan menos de ellos.


ASOCIACIÓN ARGENTINA DE TENIS